El proyecto LIVER-MOON estudia los efectos del trabajo nocturno sobre la salud metabólica y cerebral

El trabajo nocturno forma parte de la vida diaria de millones de personas. Sin embargo, cuando la actividad laboral se desarrolla durante la noche, el organismo humano entra en conflicto con su reloj biológico interno. Este fenómeno, conocido como disrupción circadiana, puede tener un impacto profundo en la salud metabólica, hepática y neurológica.

En este contexto surge el proyecto LIVER-MOON, una iniciativa del Centro de Investigación en Red (CIBER-ISCII) coordinada por CIC bioGUNE, miembro de BRTA, y la Fundación de Investigación Biomédica de Salamanca (FIBSAL), con una financiación de 222.000 euros. Su objetivo es entender cómo el trabajo nocturno y la alteración del ritmo circadiano influyen en el desarrollo de enfermedades metabólicas y en el envejecimiento saludable.

El proyecto reúne a un equipo multidisciplinar de expertos en metabolismo, neurociencia y obesidad, coordinado por la Dra. Malu Martínez Chantar (CIC bioGUNE, CIBEREHD) y el Dr. Juan P. Bolaños (FIBSAL, CIBERFES), junto a investigadores e investigadoras como la Dra. Montserrat Romero, el Dr. José Luis Cantero y el Dr. Francisco José Ortega Delgado, de las áreas CIBERDEM, CIBERNED y CIBEROBN.

El foco principal del estudio es el sulfuro de hidrógeno (H₂S), una molécula que, aunque en altas concentraciones puede ser tóxica, cumple una función protectora en el organismo, ayudando a regular el estrés oxidativo en el hígado, el cerebro y el tejido adiposo. La hipótesis del proyecto plantea que la desincronización del reloj biológico podría alterar su producción, afectando a enzimas clave como CBS, CSE y 3MPST, y aumentando la vulnerabilidad celular frente a la inflamación y la disfunción metabólica.

Con LIVER-MOON buscamos comprender cómo la alteración del ritmo circadiano afecta a procesos clave del metabolismo y si es posible intervenir, por ejemplo, a través de la dieta o la modulación del sulfuro de hidrógeno, para reducir sus efectos sobre la salud”, señala la Dra. Martínez-Chantar, coordinadora del proyecto.

Dieta, metabolismo y nuevas estrategias de prevención

Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es el estudio de la dieta como posible herramienta terapéutica. El equipo investigador analiza si el consumo de proteínas de origen vegetal puede favorecer la producción natural de H₂S y mejorar la resistencia del organismo frente a alteraciones metabólicas, en comparación con compuestos que liberan esta molécula de forma controlada, como SG-1002 y AP39.

Este trabajo se realiza en modelos animales expuestos a ciclos de luz y oscuridad alterados durante periodos cortos y prolongados, lo que permite observar cómo la falta de sincronía del reloj biológico afecta al hígado, el cerebro y el tejido adiposo. Posteriormente, los resultados se validarán en estudios con personas de mediana edad con ritmos alterados y en personas mayores con problemas de sueño o riesgo de Alzheimer.

En conjunto, LIVER-MOON propone una visión integrada del organismo en la que hígado y cerebro están estrechamente conectados. La alteración del H₂S podría influir no solo en el metabolismo, sino también en la salud cerebral y el envejecimiento. A partir de esta hipótesis, el proyecto plantea una pregunta clave: ¿podemos adaptar la dieta y otras intervenciones metabólicas al horario laboral para proteger la salud de las personas que trabajan de noche?

Sobre CIC bioGUNE

El Centro de Investigación Cooperativa en Biociencias (CIC bioGUNE), miembro del Basque Research & Technology Alliance (BRTA), ubicado en el Parque Tecnológico de Bizkaia, es una organización de investigación biomédica que desarrolla investigación de vanguardia en la interfaz entre la biología estructural, molecular y celular, con especial atención en el estudio de las bases moleculares de la enfermedad, para ser utilizada en el desarrollo de nuevos métodos de diagnóstico y terapias avanzadas.

Sobre BRTA

BRTA es una alianza formada por 4 centros de investigación colaborativa (CIC bioGUNE, CIC nanoGUNE, CIC biomaGUNE y CIC energiGUNE) y 13 centros tecnológicos (Azterlan, Azti, Ceit, Cidetec, Gaiker, Ideko, Ikerlan, Leartiker, Lortek, Neiker, Tecnalia, Tekniker y Vicomtech) que tienen el objetivo de desarrollar soluciones tecnológicas avanzadas para el tejido empresarial vasco.

Con el apoyo del Gobierno Vasco, el Grupo SPRI y las Diputaciones forales de los tres territorios, la alianza busca impulsar la colaboración entre los centros que la integran, reforzar las condiciones para generar y transmitir conocimiento a las empresas con la intención de contribuir a su competitividad y proyectar la capacidad científico-tecnológica vasca en el exterior.

BRTA cuenta con una plantilla de 3.500 profesionales, ejecuta el 22 % de la inversión en I+D de Euskadi, registra una facturación anual superior a los 300 millones de euros y genera 100 patentes europeas e internacionales al año.

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